miércoles, 17 de diciembre de 2008

Boni y Lulú

Cuando yo era "chiquitica y del mamey" (así decían en mi casa, no se si es una expresión inventada o si alguien más la decía por aquellos lares) quería tener un perrito, pero ni modo, nunca hubo manera de convencer a mi mamá, que había vivido una mala experiencia con uno que ellos habían tenido, que se volvió tan incontrolable (mordía a todo el mundo) que tuvieron que enviarlo a la granja de un pariente. Además, no tenía tiempo ni recursos para ocuparse de un animalito - lo mismo que me pasa a mi ahora.


Mami con su perro - azotea de San Lázaro - 1957



Pero en casa de una tía abuela mía, en donde pasaba algun que otro fin de semana, había una perrita pequinesa como la de la foto a continuación - o mejor dicho, más linda - dulce como un caramelo, que hacía mis delicias. Cuando me sentaban a comer a la mesa yo era de las que le daba los trozos de bistec escondida para que nadie me viera, y ella - que era muy buena, pero no boba - no se me despegaba, a pesar de que yo ¡hasta le peinaba las orejas!

De: photobucket.com (Boni era mucho más linda)


La otra cara de la moneda era Lulú, la chihuahua malgeniosa que no paraba de ladrarnos. Yo le tenía pánico, la tenían amarrada o encerrada en el patiecito minúsculo - como ella - mientras yo estaba por allí, la pobre con razón no podía verme ni en pintura. Pero lo peor venía cuando les daban de comer. Aunque mi tía le ponía la comida a ella primero, si se descuidaba iba también a comerse la de la pobre Boni, que se alejaba asustada de su propio plato cuando aquella enana guapachosa le enseñaba los dientes con un gruñido feroz que no se correspondía para nada con su endeble anatomía.


De: flirck.com (Lulú era más fea, con cara de fiera)

13 comentarios:

Diliviru dijo...

Hola Rosi:

Bonitas anecdotas de los perritos, yo creo que todos los chihuahuas son malgeniudos, al menos todos los que conozco lo son, ahora mi vecino acaba de comprar uno y se la pasa ladrando todo el dia como enojada. Pero que lindos se ven no?
Igual me quedo con las ganas de tener un perro, salen tan caros, como un hijo mas :)

Saluditos

MARISELA dijo...

Jajaja Rosa en mi edificio había un pequinés que era como el chihuahua de tu historia. Le llamaron Toqui, por el muñequito de la tele ¿te acuerdas?. Y a mí no me quería para nada: me ladraba, trataba de morderme, era incontrolable. Pero yo amo a los perros de manera incondicional, son muy fieles y sólo hay que educarlos bien, como a los niños.

Vana dijo...

Me has echo reir con este cuento de los perritos, y si asi son los chihuahuas tienen el syndroma del enano..jajaja..a mi al igual me encantan los perros, adoro a la mia.

Tu mami era muy linda Rosie, me a encantado la foto y que lindo vestia a su perrito, esa azotea de San Lazaro me trae recuerdos, teniamos una amiga por alla y nos divertiamos mucho en su azotea, lo mejor era la vista al mar, ay añoranzas!!

Besos

Neysa G dijo...

Siendo amante de los animales me encanto leer este post. En mi casa la reina es una labradora negra que pesa 90 libras y es el animal mas amable del mundo. Claro, amable con nosotros y nuestras amistades, no le gusta las personas extrañas y de vez en cuando ha puesto a unos cuantos en apuros.Tengo un gato y una cotorra que son sus hijos adoptivos.

Teresa Dovalpage dijo...

Qué rechulísimas perritas, y la de la foto en la azotea está divina. Sí, los chihuahuas tienen, y no por gusto, fama de malgeniosos. Quizá es que se ven pequeños y sin muchas defensas y tratan de compensarlo a puro ladrido... síndrome del enano, como bien dice Vana. Nosotros tenemos uno que es mezcla de pastor con Labrador, o quizá Golden retriever, cualquiera sabe, que esta tan malcriado como la Boni y por supuesto recibe bisté por debajo de la mesa. Ay, lo de chiquitica y del mamey también lo decían en mi casa.
¡Jau jau! Me encantan tus posts de mascotas...

Yoana dijo...

Hola amiguitas!

Bueno, yo lo que tengo con las mascotas es una gran frustración. El día que pueda voy a tener un zoológico en casa. Ya les hablaré de los gatos, que también me encantan, y de esos si que tuve en los últimos años porque vivía en bajos y la alternativa era la casa llena de ratones.

Vana, esa azotea es la misma en la que años después yo subía con mi abuelito a ver todo el mar, desde el Morro hasta la entrada del Almendares, era precioso. Ahí viví hasta los 20 años (aunque pasaba los findes y las vacaciones en mi queridísimo Lawton). Creo recordar que alguna vez me comentaste que también viviste en la Calle San Lázaro. lo que es la calle se puso horrible, pero el mar, ah, nuestro mar...

Besitos.

Rosa

Vana dijo...

Rosie:

Yo vivia en Gervasio e/ Lagunas y San Lazaro, a una cuadra larga (o por lo menos se ma hacia larga cuando era niña) del parque de Maceo.

Yoana dijo...

Vana, que cerquita. Yo vivía en la esquina de San Lázaro y Lealtad. El parque Maceo me quedaba a tres cuadras, y mi abuelito me llevaba casi todos los días. Tenía una miguita que vivía en Lagunas y Gervasio, así que seguramente pasaba frente a la que fuera tu casa.

Vana dijo...

WOW Rosie, bien cerquita, increible que me fui el año que nacistes, me dio gracia leer que fue el dia que se inaguro la libreta, creeme ese dia lo tengo grabado en la mente hasta que me muera, es una historia larga, pero el dia de tu nacimiento esta en mi memoria forever, y mira como da vuelta la vida, te conoci y tenemos muchas cosas en comun.

Besos

Yoana dijo...

Vana, me gustaría que me escribieras a gsand2009@gmail.com

Sofia dijo...

Bonita historia con perros.
Conosco estas razas de perros.
El Chiuahua es un perro mucho nervoso, al contrario del piquinés.
Yo nací, crecí y hasta ahora siempre había muchos perros y de animales.:)

Beijos
Sofia

Braulio dijo...

"Cuando yo era chiqitico y del mamey, y que del mango la semilla me chupaba....etc"
Una muy vieja y popular guaracha del Trio Matamoros.

Braulio

Rosa dijo...

Muchas gracias Braulio! Nunca escuché la guaracha en cuestión, pero en mi casa la frase era muy recurrente. Voy a intentar buscarla en youtube.

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