martes, 10 de marzo de 2009

El pan nuestro de cada día


Ahora que por hacer dieta para intentar rebajar 5 kilos de más me doy el lujo de evitar el pan, y comer sólo una tostada al día de pan integral (del más barato), casi me olvido de cuando hace sólo un quinquenio luchaba a brazo partido (o a patas doloridas por colas y demás) por el pan de cada día que me tocaba por libreta y que devoraba así tuviera moho (tostándolo como podía en la sartén, a veces sin aceite siquiera).

Pero en mis recorridos - cada vez más breves por falta de tiempo - por esta blogosfera nuestra, me he encontrado hoy con este artículo de la doctora Hilda Molina, esa que cumple condena indefinida lejos de su hijo, sus nietos e incluso su muy anciana madre que la esperan en Argentina. A los cubanos les recordará esos tiempos que quisiéramos olvidar pero no podemos porque sabemos que nuestros parientes y amigos siguen en las mismas, y no se sabe por cuanto tiempo, pues mientras ruedan cabezas más o menos culpables siguen sin resolverse los problemas más elementales. A los amigos del mundo tal vez les ayudará a entender algo mejor ese sufrimiento que no acaba, y que no es sólo moral, sino también muy físico, que el hambre y la malnutrición duelen y enferman, y no sólo existen en Africa y Haití.

9 comentarios:

Salva dijo...

Interessante ariticolo Rosa. Il pane quotidiano. Il pane che stá come parola per cibo, per nutrirsi. Un buon modo per paragonare situazioni diversi, in questo caso Cuba.

Un abbraccio,
Salva

Teresa Dovalpage dijo...

Muchacha. no me digas de la dieta...¿Estás haciendo la del South Beach? Ésa te quita el pan, el arroz y todo lo que tenga carbs durante la primera etapa, pero después que pierdes cinco o más libras en dos semanas puedes volverlos a comer y seguir bajando poquito a poc. ¡Soy una convertida al método South Beach!
Pero de veras, la primera vez que me puse a dieta también reflexioné sobre la ironía del asunto. ¿Una cubana a dieta? Pero si hemos estado a dieta permanente por tantos años...no es justo que ahora que hay comida a todo pasto tenga que aguantarme la boca. En fin.
Gracias por el enlace al blog de Molina, muy revelador.

Diliviru dijo...

Hola Rosi.. Dieta... Dios y hoy que comence la mia, y si es irónico que algunos evitemos alimentos por eleccion mientras otros sufren por tenerlo. Que caso tan triste de la Doctora Hilda, cada dia me asqueo mas de esa pareja de ancianos...
En fin. Saludos amiga y buen dia :)

Rosa dijo...

Salva, ilustrar la angustia del que no sabe ni que va a comer, o a dar de comer a sus hijos al día siguiente es realmente una tarea ingrata y deprimente, por eso no lo hago a menudo, pero el artículo de la doctora me despertó el recuerdo amargo.

Rosa dijo...

Tessy, verdad que es una ironía? Yo que estuve tan flaca que se me veían todos los huesos, hubiera podido desfilar en Cibeles cuando el boom de las modelos anoréxicas, y que ahora tenga que hacer dieta, es el colmo. La dieta del South Beach no la conozco, la buscaré a ver. Lo mío en realidad no es dieta, es "aguantarme la boca" para no pasarme demasiado de mi peso.

Rosa dijo...

Dianita, la pareja es definitivamente asquerosa.

Así que tu también a dieta? A ver si me pones consejos por tu blog, que yo lo hago al tun tun, no comprando dulces (aunque hoy lo voy a tener difícil) y comiendo fruta o verdura para llenarme. Pero como no hago ejercicio (salvo caminar) me es difícil bajar los "michelines" que tanto me fastidian.

venezolana dijo...

Hola. Soy venezolana y he notado que la mayoría de los hombres cubanos que cumplen misión en mi país no tienen "barriga" como los nuestros. En Cuba, aparte de la dieta obligada a la que están sometidos, andan Kms en bicicleta o caminando po la falta de transporte, además no pueden tomar cerveza como se hace aquí. Se ven mejor, pero no son felices...

Rosa dijo...

Pues si amiga venezolana, no son nada felices. Y eso que los que están en tu país tienen suerte, gracias a los "chavitos" (así se le llama al peso convertible equivalente al dolar con el que se puede comprar en las tiendas de divisas) sus familias tal vez no comen pan con moho, como tuve que hacer yo durante bastante tiempo. Es terrible, procuren que no les pase como a nosotros, tal vez ustedes aún están a tiempo. Un saludo, y bienvenida.

Anónimo dijo...

Rosa: Hoy fue cuando lei este Post, te coy a contar algo que paso hace mucho tiempo, en 1968 me castigaron a la agricultura por quere salir del pais, tenia pocos 17 años, gracias al pan que mi mamá me tostaba y que comia con agua con azucar y limon (robados de las matas en el campo), fue que pude sobrevivir los 27 meses de mi cautiverio, al salir de Cuba tenia 4 "jaboneras" dos en el cuello y dos en las caderas que podia colgar hasta un perchero alli, hoy en dia gracias a la deliciosa comida cubana siempre estoy a dieta, pero no dejo de acordarme cuando para vivir tenia que tomar agua de azucar con pan, que tiempos aquellos.

Saludos

Gusanita

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